Santa María La Mayor es una iglesia edificada sobre el lugar donde se asentaba el templo románico de San Gil del que queda la portada principal, un absidiolo, actual baptisterio, un sepulcro y parte de la torre, reconstruida en 1718.
La Iglesia tiene tres naves. Al entrar en ella nos encontramos con el Coro, construido en 1523 para acoger a los canónigos de la Colegiata de San Pedro, que en el siglo XVI tuvieron que estar en dos ocasiones: de 1523 a 1529 y de 1580 a 1594. La sillería está repartida entre el coro y el presbiterio; su origen es incierto, bien procedente de la Colegiata de San Pedro en el s. XVI o trasladada del convento de la Merced en el s. XIX, tras la guerra de la Independencia.
A unos pasos dentro de la nave central volvemos la mirada al coro y en la parte superior del arco, nos encontramos un escudo del linaje de los Barnuevo y rematando el muro un cuadro de San Bartolomé.
Avanzando por la nave lateral izquierda nos encontramos un primer retablo barroco dedicado a la Virgen del Pilar. A los lados las imágenes de Santa Rosa de Lima y Santa Rita de Casia. El siguiente retablo está dedicado a San Clemente, con pintura de San Saturio, Patrón de la ciudad, en su parte inferior y ático presidido por San Antón, siglo XVIII.
Al final de la nave lateral izquierda se ubica la única capilla de la Iglesia, antiguamente de San Bartolomé, ahora Capilla del Santísimo, lugar de oración y reserva de la Eucaristía para la atención a los enfermos. En esta capilla nos encontramos con un Cristo crucificado de finales del siglo XIII. La nave lateral izquierda culmina con la subida al púlpito.
Colocados en el centro del crucero, contemplamos la maravilla artística del Retablo Mayor. De gran tamaño y madera policromada de principios de la segunda mitad del siglo XVI. En banco, pilastras con hornacinas en altorrelieves de los evangelistas y relieves representando el Camino del Calvario y la Piedad. Siguen en las calles laterales relieves de la Anunciación y Nacimiento, entrecalles con imágenes de San Lorenzo y San Gil, central con la imagen de la Virgen sedente con el Niño. En el cuerpo superior, laterales, relieves con la Adoración de los Reyes y Presentación de Jesús en el Templo; entrecalles con imágenes de San Andrés y San Cristóbal, y central, altorrelieve de la Coronación de la Virgen. En ático y entre pilastras, relieves con santos franciscanos y pequeñas imágenes de San Francisco y San Antonio de Padua, en el centro, Calvario. Corona el ático, frontón semicircular con relieve del Padre Eterno y escudo de los Calderón entre guirnaldas y angelotes. Guardapolvo con bajorrelieves de los Padres de la Iglesia. Junto al retablo mayor encontramos múltiples detalles de la familia de los Calderones, familia que financió la construcción del Ábside y Retablo Mayor.
Por la nave central giramos a la izquierda por el crucero y encontramos la Pila Bautismal, lugar donde nacemos a la vida de la gracia. Es una Pila tardomedieval cobijada en un absidiolo del s.XIII.
Hacia la puerta de entrada nos encontramos un sepulcro, de estilo mudejar, embutido en el lienzo del muro Sur. Sobre él aparece un crucifijo del s.XVIII.
Más adelante está asentado el retablo de San José del s.XVIII, con pinturas de la infancia de Cristo y en la parte superior lienzo con la muerte de San José. El último retablo dedicado a San Antonio, disponiéndose en sus laterales San Pablo y San Vicente Paúl.